"La erosión de suelos se ha convertido en uno de los problemas ambientales básicos a enfrentar en el presente siglo. Por un lado, el suelo constituye un recurso natural fundamental, cuya erosión atenta contra la sustentabilidad de las actividades agrícolas. Por otro lado, el suelo adicional erosionado como resultado de las actividades petroleras, gasíferas, mineras y de urbanización, es eventualmente transportado como sedimento hacia cuerpos de agua, produciendo su contaminación en forma directa (turbidez) o indirecta (contaminantes adsorbidos), y problemas de sedimentación, lo cual está limitando sus usos por parte del hombre y sus funciones ecológicas.
El mayor agente erosivo, es el agua, a través del impacto directo de la precipitación o del arrastre provocado por la escorrentía (erosión hídrica); pero también actúa el viento (erosión eólica). A partir de la identificación de estos problemas , desde el siglo pasado se vienen llevando a cabo estudios para comprender los procesos involucrados en la erosión, de los cuales han surgido técnicas para su evaluación involucrados en la erosión, de los cuales han surgido técnicas para su evaluación y para su control. En particular, esto dio lugar a la aparición de una cantidad y diversidad de productos comerciales, los cuales se aplican exitosamente en proyectos de control de erosión a través de todo el mundo."